07 septiembre 2010

Inteligencia Emocional y Flores de Bach





Antes que nada querría dedicar esta ponencia a mi gran amigo, mi “socio”, como dicen allí: el psicólogo cubano Boris Rodríguez. Con él trabajé durante años en el proyecto que dirigió y que culminaría en el libro La Inteligencia Emocional y las Flores de Bach.

Con este libro, que en su segunda parte contiene los tipos de personalidad abordados desde la psicología contemporánea, hemos pretendido hacer más accesible el maravilloso mundo de las Flores de Bach a muchos profesionales provenientes de la psicología convencional y de la psiquiatría. En el otro sentido, también proponemos la aproximación del terapeuta floral a una terminología técnica y científica.

El Dr. Bach, trazó unas descripciones, pinceladas, diría yo, sobre algo que veía (personas moviéndose en sus circunstancias) y formuló una sólida propuesta terapéutica. Pero otras miradas en paralelo vieron las mismas cosas y las trabajaron desde otras ópticas. A mi modo de ver, distintas visiones tienen la potestad de complementarse, si nos tomamos el trabajo de superponerlas sin prejuicios y con objetividad. El resultado de este proceder suele tener resultados sinérgicos, a menudo sorprendentes. En este sentido, esta ponencia es el resultado de una labor que pretende trazar un puente entre el trabajo de dos personas muy importantes, Edward Bach y Daniel Goleman.

En la época de Bach y años posteriores, el tener un alto coeficiente (o cociente) intelectual era sinónimo de éxito en la vida. Por ello, estos individuos eran casi venerados y se les podía perdonar cualquier “pecadillo emocional”.

Pero la realidad cotidiana demuestra que el triunfo en la vida y la calidad de la misma, no siempre depende de un alto nivel de inteligencia, entendida ésta desde el punto de vista mental, cognitivo. De hecho, individuos más receptivos a los signos del entorno, aunque no tengan un tan alto cociente, pueden interactuar con el mismo de una forma que les acerca a la excelencia.

Existe pues “otro tipo de inteligencia”, aquella que Daniel Goleman define como inteligencia emocional y cuyo trabajo alcanzó una enorme difusión en la década de los 90.

La IE puede ser directamente fomentada por las Flores de Bach.


La Inteligencia Emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar los estados anímicos propios y ajenos.


Se compone de un conjunto de habilidades. Para conseguir buenos resultados en nuestro entorno es necesario un manejo provechoso de las mismas.

El dominio exitoso en la práctica de estas habilidades se denomina competencias emocionales. Puede existir la habilidad pero, para ser considerada ésta una competencia, debe conducirnos al éxito.

Las competencias emocionales determinan el nivel de destreza con que manejaremos nuestras potencialidades. El desarrollo de las competencias emocionales nos lleva a una existencia más feliz, incidiendo sobre diversos ámbitos de nuestra vida:


Contribuyen a nuestro bienestar psicológico

Mejoran nuestra salud física

Favorecen nuestra motivación

Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con los demás, (área afectiva, laboral, social)



Las Flores de Bach son inteligencia emocional líquida y nos ayudan a desarrollar y hacer un uso adecuado de las competencias emocionales.


COMPETENCIAS EMOCIONALES

Tienen que ver con la siguiente subdivisión:



INTELIGENCIA EMOCIONAL INTRAPERSONAL.

INTELIGENCIA EMOCIONAL INTERPERSONAL.

A continuación haremos un breve pasaje por las diversas competencias emocionales.


Inteligencia Emocional Intrapersonal

· 1. AUTOCONCIENCIA. Nos permite darnos cuenta de cómo somos y de lo que nos está ocurriendo. Es llegar a hacernos conscientes de nuestros estados de ánimo (Agrimony) y de los pensamientos que tenemos acerca de ellos (Chestnut Bud). Debemos para ello tomar conciencia de los procesos que intervienen en nuestra forma de pensar, el modo de percibir las cosas, la manera de guardarlas en la memoria, el sentido que se les confiere, la forma de expresarlas (metacognición). En segundo lugar hay que ganar conciencia de las propias emociones. Para ello debemos identificar y nombrar nuestras emociones.

Conciencia emocional. Todas las flores, pero sobre todo Agrimony y Chestnut Bud (meta-aprendizaje). La primera nos permite reconocer que sentimos envidia, odio, rabia, tristeza, sensación de culpa, etc. La segunda nos ayuda a relacionar estas emociones y sentimientos con hechos concretos. Las dos esencias mencionadas nos ayudan a desarrollar nuestra conciencia emocional, pero podríamos hablar de los impedimentos al desarrollo. Por ejemplo, Clematis: desconexión de la realidad. Scleranthus y White Chestnut, introspección estéril, entre otras

Correcta autovaloración. Implica el conocimiento de nuestras propias fortalezas y limitaciones.

Problemas para autovalorarse correctamente en individuos desbordados por sus emociones e incapaces de escapar de ellas, o sin fuerzas para controlar su vida emocional. Podemos citar los siguientes patrones entre otros: Holly (como niños pequeños que no toleran las frustraciones), Vervain y Chicory (sobrevaloran su postura), Heather (angustia permanente). Pine, Larch, Centaury (infravaloran su postura)

Autoconfianza.Esencias que ayudan a desarrollar un fuerte sentido del valor propio. Las personas sin autoconfianza perciben lo que les está ocurriendo pero aceptan pasiva o resignadamente sus estados de ánimo y no tratan de cambiarlos, como es el caso de Wild Rose, Gorse, Olive, Gentian, Larch, Mimulus, Centaury, Pine, Cerato, etc.

· 2. AUTORREGULACIÓN: Habilidad que nos permite el manejo de nuestros estados de ánimo, recursos e impulsos, en función de regular la conducta. Casi todas las flores tienen que ver con esta Competencia Emocional. De forma muy global podríamos hablar de Cherry Plum y Rock Rose. Conocer nuestras emociones nos prepara para el control de las mismas pero esto no implica que siempre cambiemos nuestra pauta de respuesta. Ej. <>. Claro que esto no da por hecho que deje de indignarme.

Autocontrol emocional. Cada una de las esencias es maestra en este aspecto (no confundir autocontrol con represión emocional). Dos polos: por defecto: expresión desenfrenada (Vervain, Heather, Chicory, Impatiens…) o bien por exceso, representando estilos inadecuados de control emocional:

a)Represión emocional (Rock Water, Mimulus, Oak, Cherry Plum).

b)Felicidad a prueba de balas (Agrimony).

Adaptabilidad e innovación.

Adaptabilidad: flexibilidad en el anejo de situaciones de cambio. Innovación: la comodidad que sintamos al asimilar las nuevas informaciones, las nuevas ideas, las nuevas situaciones.

Sin duda, Walnut y Beech son las esencias más adecuadas para esta competencia.

Confiabilidad. Capacidad de mantener estándares adecuados de honestidad e integridad. Engloba valores morales universales y normas sociales de conducta. Incluye todo lo referente a la ética. Cuando desarrollamos estas virtudes nuestros niveles de confiabilidad aumentan. El desarrollo de esta competencia asume una importancia capital en la obra de Bach. Baste recordar cuando habla de los defectos a superar: orgullo, odio, ignorancia, inestabilidad, codicia. Las flores más relacionadas son Holly, Chicory, Vine, Heather, Cerato, Scleranthus, entre otras.

Conciencia. Puede ser entendida como la habilidad para asumir responsabilidades en todos los órdenes, ya sea en el plano laboral, familiar o social en general. Implica compromiso con el entorno, con el grupo. Las flores más relacionadas, serían Cerato, Clematis, Chestnut Bud, Wild Rose, Larch, Willow, Water Violet, Beech, Mimulus, Agrimony, etc.

· 3. MOTIVACIÓN. Representa el motivo central de la encarnación para Bach. Existe un motivo espiritual, una lección aprender. Aprendizaje es el motivo. A veces parece que todo el sistema floral gire en torno a la motivación. Pensemos en el grupo III Falta de interés en las circunstancias presentes.

Definición de la meta: Apunta hacia nuestra vocación o la meta a la que queremos llegar: Wild Oat.

Impulso de logro: Se trata de encontrar la excelencia: Hornbeam y Elm (con flexibilidad).

Compromiso: Comprometerse con el grupo haciendo nuestras sus metas: Cerato, Clematis, Chestnut Bud, Wild Rose, Larch, Willow, Water Violet, Beech, Mimulus, Agrimony, etc.

Iniciativa: Confiar en la intuición y actuar a su lumbre: Walnut, Cerato, Scleranthus, Mimulus, Larch, Hornbeam…

Optimismo: (muy de la mano de la motivación) Gentian, Gorse, Willow…


Inteligencia Emocional Interpersonal.

Para desarrollar estas dos competencias es necesario dominar las anteriores.

· 4. EMPATÍA. Consiste en hacernos conscientes de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los otros, comprendiéndolos desde su propio marco de referencia. La empatía es la raíz de la moral y probablemente el fundamento de la comunicación.

La empatía guarda mucha relación con la autoconciencia. Para entender lo que sienten los demás hay que tener bien clara la vivencia de las propias emociones. No basta con darse cuenta. Incluye el transmitir que se ha captado lo que la otra persona nos comunica. También implica hacer esta lectura no sólo de manera individual, sino en el contexto del grupo: captar el clima emocional del mismo. Luego no es un proceso unidireccional y para que ocurra deben haberse desarrollado las dos siguientes destrezas sociales: sintonización y sincronización.

En realidad la mayoría de las flores parece estar destinada a desarrollar la empatía. Tienen especial dificultad los patrones de autocentramiento, aislamiento y rigidez mental: sólo citaré los principales: Clematis, Wild Rose, White Chestnut, Chestnut Bud, Water Violet, Impatiens, Heather, Holly, Willow, Oak, Vervain, Vine, Beech, Rock Water…. Chicory se da cuenta de los estados de los demás pero los utiliza para manipularlos. Quiere esto decir que estas flores ayudan decisivamente en el desarrollo de la empatía en todos aquellos que estén limitados por su aspecto negativo.

Si debiésemos, por el contrario, mencionar dos estados en los que el problema parece ser el contrario, un exceso mal entendido de empatía, éstos serían Red Chestnut y Centaury.

· 5. DESTREZAS SOCIALES. Son el punto culminante del desempeño de la IE. Implica el dominio de una serie de habilidades que permiten inducir las respuestas deseadas en los demás. La capacidad de automotivarse debe ser contagiosa para los demás.

Sintonización:Es la forma en que los demás constatan que sus emociones son captadas, aceptadas y correspondidas. Representa el feedback o retroalimentación del proceso de empatía.

Para motivar a los demás se debe sintonizar con ellos para demostrarles que se les tiene en cuenta, que sus sentimientos han sido comprendidos. Una vez más, las flores más adecuadas tienen que ver con la corrección de los impedimentos a la sintonización que pueden darse en todos los estados mencionados en el parágrafo anterior.

Sincronización: Sin embargo, la sintonización no es suficiente, sino que se debe sincronizar con el otro. Se logra sincronizar cuando el estado de ánimo de un individuo encuentra resonancia en otra persona o grupo.

Propongo un ejemplo: chico conoce chica o viceversa.Va surgiendo una atracción mutua, y se produce una sintonización aparentemente perfecta. De pronto él (hoy en día podría muy bien ser al revés) propone tener un contacto sexual inmediatamente, a lo que ella no accede, sintiendo y manifestando incomodidad. No ha habido, en el caso del ejemplo, una buena sincronización, motivada por un estilo inadecuado de aproximación del muchacho.

Hay una serie de personas que tienen grandes problemas en resonar con los demás por sus estilos de aproximación y comunicación inadecuados.

Grandes errores son tratar de asumir el mando apresuradamente o ser invasivos, prepotentes, teatrales, etc (Vervain, Vine, Chicory, Impatiens, Heather), o bien protagonismo excesivo, lo que produce rechazo (otra vez en Heather); o los problemas para sintonizar que padecen: Clematis, Wild Rose, White Chestnut, Chestnut Bud, Water Violet, Impatiens, Heather, Holly, Willow, Oak, Vervain, Vine, Beech, Rock Water y Chicory.

En otros casos la falta de destrezas sociales viene de la mano de limitaciones sociales alimentadas por patrones Scleranthus, Larch, Mimulus, Crab Apple, Pine, etc.

Bien, espero con este somero repaso por la IE compaginado con las Flores de Bach, el haberos convencido de que estas últimas son inteligencia emocional líquida, pero me gustaría ir un poco más lejos con la siguiente idea:



inteligencia emocional = crecimiento personal

crecimiento personal = evolución espiritual

Y aquí es donde el maridaje ente las obras de Bach y Goleman, se torna más definitivo.

Las lecciones que venimos a aprender al encarnar en este día de colegio que llamamos vida, pueden traducirse en competencias emocionales intrapersonales e interpersonales. A mi modo de ver, las interpersonales deberían ser las más difíciles de aprender, ya que llevan implícito el que, para llegar a ellas, sea necesario poseer una buena inteligencia emocional intrapersonal (conocerse a sí mismo). Resulta fácil entender el porqué Chicory ha escogido una de las lecciones más difíciles de todo el sistema (el amor interpersonal desapegado) y el porqué en lugar de ridiculizarlo debería en cierta medida ser admirado por su audaz apuesta.

De todas formas, el pensar en lecciones intrapersonales como Scleranthus y Agrimony, me hace pensar que éstos tampoco lo tienen lo que se dice muy fácil.



A continuación propongo la siguiente tabla:




Lección a aprender
Flor
Inteligencia emocional
Paz
Agrimony intrapersonal
Comprensión
Gentian intrapersonal
Sabiduría
Cerato intrapersonal
Alegría
Water Violet intrapersonal
Estabilidad
Scleranthus intrapersonal
Firmeza
Centaury interpersonal
Indulgencia
Impatiens interpersonal
Compasión
Mimulus interpersonal
Valor
Rock Rose interpersonal
Bondad
Clematis interpersonal
Tolerancia
Vervain interpersonal
Amor
Chicory interpersonal



Bien aquí queda la propuesta de la IE aplicada no sólo a las Flores de Bach, sino a las lecciones a aprender en esta escuela de la tierra que llamamos vida.

Muchas gracias por vuestra atención



Bibliografía:

BACH, Edward, 1993/1999. Bach por Bach. Obras Completas. Escritos Florales. Continente,
Buenos Aires.

GOLEMAN, Daniel, 1996. Inteligencia Emocional. Kairós, Barcelona.

OROZCO, Ricardo, 1996. Flores de Bach. Manual para Terapeutas Avanzados. Indigo, Barcelona.

RODRIGUEZ, Boris y OROZCO, Ricardo, 2005, Inteligencia Emocional y Flores de Bach. Tipos de Personalidad en Psicología Contemporánea.Indigo, Barcelona.



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© 2007 Ricardo Orozco









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