21 octubre 2017

Nuestro parto arcoiris

Era domingo y ya llevaba una semana instalada en Stgo en la casa de mi mama con mi hijo mayor, "esperando" que la Mila quisiera salir al otro lado de la piel... mi marido debía volverse a rancagua esa noche para trabajar el lunes a primera hora. Le repetí nuevamente y por última vez... "pucha q fome me equivoqué parece, yo de verdad sentía q nacería de hoy a mañana... en fin"... nos reímos mientras almorzábamos y yo me comía el manso pollo a lo pobre... llego la tarde y con pena nos despedimos... "de lunes a miércoles nace", me dijo mi marido.. y yo pensé pa mis adentros.. "ojalá, porque sino va a irse y volver en un par de horas.." esa noche quise hacer dormir yo a mi hijo en vez de mi mama, regaloneamos y me fui a acostar.. quedan tan poco para dejar de ser los dos! Estaba ya más cansada y al día siguiente cumplía las 38. Comí galletas y un tecito y decidí dejar todos los bolsos ordenados así me olvidaba totalmente de meter algo más a la mochila el día D. 
A las 3 y media me despierta mi hijo metiendose a mi cama, lo abrazo, lo huelo, lo amo con toda mi alma y me envuelve una ola de amor... me dispongo a dormir nuevamente y siento una contracción. Era distinta, intensa, más "abajo" de lo normal. Observo. Pasan 5 minutos y viene otra, igual!... ohh... será??... 6 minutos... otra!. Me pongo contenta!!! Lo sabía! Ella me lo había dicho! Hoy es el día!!! Grito para mis adentros "yo sabía, yo sabía!!" Agradezco la conexión con ella y la comunicación que hemos tenido hasta el momento y le pido que sigamos así...entonces decido besar a mi cachorro durmiente, le susurro al oído que lo amo y q me voy porque ya llega su hermana, me levanto y me voy a la pieza que tenía preparada para el preparto. Cierro la puerta y me siento en la pelota de Pilates... una más! Siento como mi hija puja hacia abajo y la tierra me pide que me funda en ella... Guauuu esto va a ser intenso, mejor despierto a mi mama y llamo a la ale, mi matrona. Mientras hablaba por fono con la ale, rompo fuentes con escándalo (dejo alfombra empapada) y me manda a la clínica. Le aviso a mi hombre que dormía plácidamente en rancagua que parta derecho para la clínica y de pasada le echo la talla que al final mi intuición no falló.
Sigo en la pelota, tal como me dijo la ale las contracciones se hicieron más frecuentes e intensas... medito, me conecto, respiro... me expando entera y abrazo la vida y luego calma... mientras, allá afuera, mi mama esperaba a mi suegra para quedarse con mi hijo mientras ella me llevaba a la clínica. Todo un operativo del cuál no sé cómo me hice cargo con una seguridad, templanza y serenidad que suelo sentir en estados alterados de consciencia como cuando medito, canalizo o abro registros. 
Mi mama entraba a cada rato a prenderme la luz y preguntarme qué necesitaba. Llena de paz le decía "mama no me prendas la luz me interrumpes el proceso, apágala, estoy perfecto. Pesca mis bolsos y avísame cuando llegue la mima" ella estaba tan nerviosa! Luego para mis adentros sentía una voz q me decía "está todo perfecto......" y le decía "está todo perfecto mamá"
Llega mi suegra y entre las dos siguen metiendo ruido y prendiendo luces. Decido vendarme con una polera negra que tenía. "Vamos" le digo a mi mama, y me visten entre ambas... me sentía llena de energía femenina, asistida por mis ancestras y las ancestras de mi marido... muy potente la protección. 
En el auto mi mama habla incoherencias, yo la escuchaba a lo lejos, estaba disfrutando tanto este momento!!! Sentía el corazón acelerado de emoción... faltaba tan poco!!! "Mamá te estoy dejando el asiento empapado" jajajaja reímos... 
Me bajo con la mejor pinta de Hollywood: vendada con mi polera negra, chaleco, falda totalmente mojada en el poto y botas todas manchadas... aviso q soy paciente de la ale, me dicen q estoy entre 3, quizás 4... me desanimo "llegue muy rápido" pensé. Todo ese tiempo antes que llegara mi marido seguía vendada y cuando venia una contracción la sentía, la expandía hacia la tierra, botaba el aire y luego sentía como me inundaba nuevamente de energía hablando como si nada... todo rico... que poderosa sensación la de disfrutar las contracciones! Recordaba a casilda... "parirás con placeeeeeer..." escuchaba a lo lejos...
Llega Pato y nos vamos a la SAIP, ahí llega la ale y el solo verla me hace emocionarme y tener una contracción un poco más fuerte y larga... me sacan la ropa, apagan luces y vuelvo a mi total calma... todo mi cuerpo sabía tan bien que hacer que yo me sentía una observadora de mi misma. Nunca me había sentido tan cómoda, con una seguridad inquebrantable en mi cuerpo y mi instinto... dejé que fluyera la loba que habita en mi...entre aullidos y sudor, caricias y silencios cómodos, movimientos fluidos y ritmo, mucho ritmo.... "sin pausa pero sin prisa" me había dicho en un sueño mi hija.... y así fue.... 3 sueños premonitorios sobre el parto me hacían sentir en el apogeo de la fusión con mi hija.... todo mi cuerpo gritaba "soy una diosa!!!, todo está perfecto!! Esto está tan placentero!!!!" 
Me muevo en la pelota, me cuelgo de las telas... busco ese lugar para seguir el placer de las expansiones de amor.... finalmente me quedo en el piso para parto vertical q tanto quería... La ale y pato me ponen paños tibios: ahhhhh que Placeeeeeeeeeerrrr.... que rico el calorcito! Apenas expandía la contracción me asistían con calor y contención... un ambiente de protección hacia el sagrado nacimiento se sentía en el aire... me sentía en presencia de dios/diosa, de la creación de la vida, me sentía protagonista humilde del inicio del todo, y mi hombre, la ale y yo misma, le estábamos dando la sacralidad que esta transición a la vida en la tierra requería. Pienso que debe quedar un buen rato todavía, estoy súper cómoda! Vocalizo, inhalo.... me voy... soy una mamífera, un animal salvaje y poderoso y me encantaaaaaa!!!! me voy más lejos...la ale me interrumpe con un "estás en 8" - "como?! Ya estoy en 8? Tan rápido?! Ni me acorde siquiera de la remota posibilidad de una anestesia! Y al cabo que ni quería! Nunca quise, y ya no fué, pasó la vieja y ni siquiera me acordé que existía jajajaja, Soy lo máximo!!!" Se acerca.... me toma otra expansión y me voy.... vuelvo a buscar a mi niña arcoiris allá arriba, mientras acá abajo en la tierra había una loba aullando salvajemente... "estas completa" - mi cabeza dice: "Queeeee? ya estoy completa?!!!! Pero cuanto rato pasó si recién estaba en 8!" 
Creo q apenas le hablé a la ale... solo le respondía mentalmente como si fuera telepatía... "avísame cuando quieras hacer caca" me dice... y yo pensé "ni ganas.." pero 
me empiezo a incomodar... no me gusta ninguna posición, me invita a ponerme en cuclillas. Mi hombre me susurra al oído "estás teniendo el parto q siempre soñaste"... uffff!!! una ola de oxitocina me invade mientras le respondo con una caricia de mejilla con mejilla... vocalizo un "oooooo" potente, hacia abajo... ayyyyyyy! Me arde! Me duele! Porque me duele?!!!! Una parte de mi me responde "este es el famoso aro de fuego... ahora entiendo lo de fuego..." lo estaba pasando tan bien y ahora por primera vez dolía, ardía! Me pongo nerviosa por el dolor y comienzo a respirar rápido, me acelero, se me va a las pailas la calma! ... la ale me dice con su voz potente y pacífica: "baja pame... baja.... ya viene tu cría, respiiira... déjate atravesar por ella, conéctate con ella...eeeeeso... respira profundo... ya está asomada mira toca! No queda nada" me emociono, le hablo, le digo vamos hija, vamos Mila, ya estamos casi, quiero abrazarte hija!!!... vibra en todo mi ser el poder mamífero de todas mujeres del mundo... no solo mi linaje... la vida misma me atraviesa!!!! no hay límites para esta sensación!!.... tomo fuerzas y el pujo sale solo junto con ella... la ale la pone en mi pecho mientras como q despierto de un sueño.. la abrazamos con el pato.. emoción! Alegría!! Oxitocina nivel súper diosa!!!!! "Bienvenida Mila!!!! Lo hicimos hija, lo hicimos! Gracias hija!!! La huelo, me embriago de ella, es perfecta!!!! Me inclino hacia atrás y lo beso, el me besa, el la besa.... oxitocina!!! Placer, placer placer...... nos quedamos ahí acurrucados en el suelo los 3, sonreímos, estamos tan emocionados! Ya llego!!! 
Quiero pujar! Es la placenta!! Ufff... se me va a salir! 
Me subo a la camilla y como una animal, desnuda con mi cría en el pecho, me acomodo y pujo la placenta... "hermosa!!" Redonda, tan Roja, que lindo verla! 
Vuelvo los ojos a mi hija, y todo lo qué pasa afuera de nosotras se vuelve a escuchar a lo lejos... me mira... descansa, descanso... al fin estamos al otro lado de la piel....

3 meses y medio más tarde, todavía no me baja la oxitocina que estalló en nuestro parto... está ahí... arriba, vibrando, iluminando, fortaleciendo, desarmando y armando con fluidez y flexibilidad, los pedazos de mi misma que en este puerperio la Mila me vino a enseñar.... 




26 septiembre 2017

La extinción de la empatía

 


Cada vez que me meto a las redes sociales, sobretodo Facebook e Instagram, me encuentro al menos una vez al día con un artículo con críticas a una mujer (madre) por hacer esto o no hacer esto otro.
Me duele profundamente como se ha ido extinguiendo la empatía entre nosotras. Ya ni siquiera digo sororidad porque pareciera ser mucho pedir... pero es impresionante la facilidad con la que una mujer al exponer un momento de su vida diaria, puede recibir los comentarios más crudos de parte de alguien totalmente desconocido, sin ningún tipo de cuidado en lo que está diciendo, respeto, empatía, tolerancia. Se ha extinguido. 
Yo no sé si la gente hoy en día por pasar tanto tiempo en la satisfacción inmediata que entrega la relación con la tecnología, ha ido simplemente perdiendo la capacidad de pensar más allá de lo que ve, de reflexionar.
Ayer mismo, vi un artículo sobre una celebridad que salió  a comer con su pareja al poco tiempo de ser mamá y que instagram había llovido en críticas hacia ella... y es lógico que muchos pueden pensar que como subió una foto feliz, entonces: "no echa de menos a su hija, no le importa, es irresponsable, es mala madre... como no le da pecho?! Y con quién dejó a su bebé?!" Entonces, ¿qué pasa? En la dificultad actual para la reflexión empatica, la gente simplemente cree q su prejuicio es una REALIDAD, nos hemos vuelto tan zombies a lo que muestran las redes sociales de la vida de las personas, que yo no cuestiono nada, simplemente lo veo, lo enjuicio y mi juicio es lo que es, es lo real, entonces, como una embestida de toros, llegan las críticas sin ningún reparo. Total.. miren la cara de felicidad q tiene, obvio que no está ni ahí con su hija. Me siento con el derecho a decirle lo q pienso porque expuso su vida, porque su foto aparece en mis redes, porque como la "sigo" veo lo q hace todos los días, hay una suerte de "conocerte sin conocerte" pamplinas! No se conoce a alguien por lo q muestra en las fotos... estamos dormidos, hemos perdido la capacidad de conectar con el alma del otro... "caras vemos corazones no sabemos" se nos ha olvidado? 
Yo siento, y esto es algo muy personal, que ya pasó el tiempo de excusarse en que "si lo publica uno puede opinar". Las redes ya son parte de la rutina de la gente hace años, y por tanto, también evolucionan, evoluciona la comunicación digital, y para mí, esas son excusas y no justificaciones, porque simplemente se nos ha ido de las manos la comunicación efectiva y la digital obviamente se nos va en collera. ¿Datos duros? Cuando comunicamos, solo el 7% es dado por las palabras, el 38% por el tono de voz y el 55% por la expresión corporal. De este 55%, el 70 es solo expresión facial. 
Cuando hablamos por redes sociales, estamos apostando a que ese mísero 7% sea bien entendido, como si el otro pudiese llegar a imaginar mi tono de voz y mi expresión facial y corporal, pero no, no puede, menos si no me conoce, menos si no explicó explícitamente porque digo lo q digo. 
La era de la inmediatez, de la gratificación inmediata (todo a un click), la era de lo rápido, nos está convirtiendo en seres cada vez menos reflexivos, matando las habilidades interpersonales... anestesiados de relacionarnos con un objeto 2D q nos habla del otro sin ESTAR con ese otro... sin el contacto de la vida real la intuición se apaga un poco más, la empatía se va de paseo, la asertividad no se nutre, y a veces muere. Lo cierto es que somos mas inocentes que nunca! Porque el no cuestionarse y ver más allá, nos convierte en presas... veo algo y lo creo... por algo el consumismo hoy está en su pick! Piénsenlo... estamos dormidos... comiendo con los ojos vendados jurando que es cereal cuando en verdad es lo que nos dijeron, pero si tan solo nos sacáramos la venda....
Me llego a sentir un alien cuando pienso que quizás detrás de esa foto feliz, esa mama está pasando un momento difícil porque no pudo dar pecho, o que quizás está tan abrumada que necesitaba tomar aire un rato, ser apapachada por su pareja porque no se han visto en toda la semana y ella ha estado todo el día a solas con su bebé y necesitaba una conversación que no fuera monólogo... quizás su propia madre le dijo "hija sale un rato con tu marido les haría bien porque han peleado mucho, yo veo a la gordita, anda al restaurant de la esquina, una horita no más..", quién sabe si salió media hora y luego de esa foto se devolvió llorando a la casa pero no quiso decirlo por redes sociales para no ser juzgada, ja! Le salió el tiro por la culata fue juzgada igual. 
Te has sentido así alguna vez? Te has sentido juzgada? Sabían lo que estabas pasando cuando te juzgaron? Lo sabían tan bien como tú? Y como te sentiste? Por favor si te ha pasado tomate 1 minuto. Solo 60 segundos antes de comentar un estado o una foto de otra mujer, para pensar que puede estar viviendo/sintiendo y quédate con eso EN TI, mastícalo, digierelo... te va a servir a ti, posiblemente una parte de ti aprenda algo y eso lo puedas traspasar a tus hijos.., y quizás, solo quizás, volvamos a oler a empatía y criar futuras mujeres y hombres que realmente puedan, intrínsecamente, ver más allá de lo que se muestra... mirar, con los ojos del alma. Quiero creer que podemos ser esas, y criar a ese tipo de camada. Confío.  


30 agosto 2017

El lado oscuro de la maternidad

Puerperio… que palabra más extraña… se es madre y junto con la descarga emocional y mental de todo este gran cambio llega el puerperio… pero ¿qué es realmente el puerperio?, ¿cuánto dura? y también, ¿qué nos pasa durante este período?

Puerperio se le designa médicamente al período comprendido entre el parto, durante el cual tu cuerpo recobrará la apariencia previa al embarazo. Dura entre 6 y 8 semanas, motivo por el que también es conocido como “la cuarentena“, y en él pueden darse pérdidas de sangre, eliminación de agua, estreñimiento, problemas para miccionar, cambios hormonales, bajada de las defensas, disminución del abdomen…

Bien sabemos las que somos madres que el puerperio no dura 40 días… es mucho más que eso! y no solo a nivel físico, ¿qué pasa con lo emocional? se habla de 1 año en el caso de los profesionales en Canadá y a nivel más profundo e integral, llamando a una concepción psicobioemocional, la duración sería de aproximadamente 2 años, e incluso, un poco más.
Una de las grandes expertas en el tema, la psicóloga Laura Gutman comenta: “Personalmente, considero que el puerperio, en realidad es el período transitado entre el nacimiento del bebé y los dos primeros años, aunque emocionalmente haya una diferencia evidente entre el caos de los primeros días, la capacidad de salir al mundo con un bebé a cuestas o el vínculo con un bebé que ya camina. Estos dos años tienen que ver con el período de completa “fusión emocional” entre la madre y el bebé, es decir, con la sensación de la madre de vivir dentro de las percepciones y experiencias del bebé, sintiéndose “desdoblada física y emocionalmente”.

¿Por qué dos años? Es posible reconocer en el niño/a el lento despegue de la fusión emocional, alrededor de los dos años de edad, cuando puede empezar a nombrarse a sí mismo como un ser separado, cuando puede decir “yo”. La madre vive una situación análoga, pero sin tanta consciencia. De hecho, alrededor de los dos años del niño/a, toda madre también recupera ese “ahora soy yo misma”, sintiendo deseos genuinos de “volver a ser la de antes”, con intereses y proyectos que no incluyen necesariamente al niño/a.”
En este gran período en la vida de una mujer, nos transformamos totalmente, nos convertimos en madres, y en el camino, nos transformamos nosotras mismas. Comenzamos a encontrarnos con recuerdos infantiles, sensaciones que no sabemos como explicar ante las demandas de nuestro bebé, recuerdos conscientes e inconscientes de lo que se nombró y no se nombró (secretos familiares, temas tabúes, etc) en nuestra primera infancia y en la diada madre e hija que fuimos.

Por un lado sentimos todo ese pasado que nos causa a ratos mucho dolor, y también abrimos los ojos a la real mamá que tenemos, y abrazamos con mayor estima su labor para con nosotras… muchas otras reniegan, lloran, se apartan de esa mamá y esa niña que vivió todo lo que vivió… nos pasa de todo! pero a eso se le suma lo presente y lo futuro! ¿y qué hago ahora conmigo? no tengo tiempo para nada!, ¿y la casa la voy a dejar así? ¿y mi relación de pareja donde queda? ¿queda? o es una pausa nomás?.. ¿qué hago con mis estudios, con mi trabajo con mis salidas?! ... "quiero ir al baño sola!", ¿cómo bancarme este llanto todas las noches? y mi propio llanto también…. ¿qué hago con estas pataletas de mi hija/o, la estaré “malcriando”?
A ratos siento que odio a mi hijo/a, me estoy volviendo loca!, Me siento culpable cada vez que salgo....debo cumplir, debo ser buena mamá, estar presente, pero sino me pueden despedir de mi trabajo, mi jefe ya me ha visto más distraída luego del postnatal… me siento rara, mis periodos menstruales no son como antes… hoy vi un comercial y llore como nunca… desde que soy mamá todo me emociona...
Dios mio! todo eso en la cabeza/corazón de una puerpera! y no quieren que nos volvamos algo locas? nos entienden? si, algunas veces, si, algunas personas.
A todo esto que nos pasa y que es NORMAL, se le llama “sombras”, ¿sombras por qué?, porque son aspectos que no estaban en la consciencia, en nuestro saber cotidiano de nosotras mismas y las emociones y pensamientos que si conocemos de nosotras mismas… Son vivencias, emociones, pensamientos, creencias, que estaban en el inconsciente… en la oscuridad de nuestra mente… una sombra… una sombra que ahora precisamente, pide ser iluminada.
C.G. Jung designó como ” Sombra” a todos los aspectos ocultos o inconscientes de uno mismo, tanto positivos como negativos, que el ego ha reprimido o nunca ha reconocido. Se dice que lo que nos molesta del otro, es algo que hay que ver en nosotros mismos, ya que en las relaciones, el otro es un espejo de ti mismo.
Cuando somos madres, la diada madre-hijo/a es tan fuerte que lo que tu sientes lo siente tu hijo/a y lo que tu hijo/a siente, lo sientes tu. Otro gran espejo más de la vida… pero un espejo simbiótico, fusionado, unicista…
 Franco y yoHacernos cargo de nuestras sombras, nuestro lado oscuro.. no es fácil… pero a veces precisamente lo que nos motiva es esa simbiosis emocional con nuestro bebé, porque día a día te muestra lo que eres, lo que fuiste de niña, lo que sientes y piensas, consciente o inconscientemente… y te lo muestra a través de su conducta, llantos, risas, enfermedades, dolencias…. Si…enfermedades también.
Hay tres instancias en las que el ser humano crece (emocional, psíquica y espiritualmente) que son: las relaciones, las enfermedades, los sueños.
Si tu bebé se enferma o tiene alguna dolencia, podemos y estamos haciendo algo concreto y poderoso al preguntarnos “qué pasa conmigo, en mi interior, que ha manifestado esto a través de mi hijo/a?”
Reflexionar, encontrar para enfrentar y hacerme cargo, puede disminuir o erradicar algunas dolencias de tu bebé. Si, si pasa… a mi misma me ha pasado, a mis pacientes y a mujeres madres que he conocido en esta vida. Si, pasa… hacerse cargo? si, difícil, pero, ¿y si eso ayuda a tu guagua y a tí, a una mejor vida, a una mayor consciencia, a una diada sanita? Tentador no? He trabajado con resfríos consecutivos que muestran a una madre con penas, bajas energías producto de alguna situación dolorosa, reflujos de bebés que tienen que ver con rechazos e intolerancias de la madre, con bajo peso o sobrepeso en bebés que tienen que ver con temas con la comida en las madres, con displasia de caderas, mostrando la sombra del estancamiento, de no saber hacia donde dirigir mi vida ahora que soy madre… Las sombras trabajadas se convierten en luz, y desde la luz, la diada encauza su crecimiento a una inevitable y exquisita relación con tu bebé. Porque si creces tú, la forma de enseñar y lo que puedes enseñarle, crece exponencialmente mientras más iluminas tus zonas oscuras que te muestra día a día tu hijo/a.

 La maternidad en el puerperio no es mirada ni cobijada como necesitamos por la gente, por la sociedad. Nadie nos dice cuando estamos embarazadas que aparecerán estas sombras… siempre se habla del lado bonito, lo que se quiere escuchar, lo que se quiere decir, lo que se quiere aparentar sobre la maternidad. ¿Será que hemos perdido en alguna medida la cooperación con nuestras pares mujeres? ¿Será quizás más bien que nos hemos perdido, desconectado de nuestras maternidades y no atinamos a nombrar lo “innombrable”?, ¿Será que en el mundo competitivo de hoy es mejor quedar bien, como una “buena madre” entonces no es bien visto que te diga lo mal que lo pase al principio, lo difícil que fue todo? mejor quedo como una linda y buena madre que se las supo arreglar muy bien, así mantengo una autoimagen aceptable de mi misma.
Es importantísimo empezar a hablar con la verdad, a nombrar lo innombrable, a contener a la puérpera y asegurarle que TODO lo que está sintiendo/pensando está BIENo y es NORMAL. Que el amor no es a borbotones para todas apenas nacido tu hijo/a, el amor hacia el/ella se va construyendo y fortaleciendo como en cualquier relación… y a medida que pasan los meses, te encuentras profunda y completamente enamorada como nunca antes… y es desde ese amor que hablan las que ya son mamás. Pero si, ciertamente no para todas ese amor nace el primer día y es importante saberlo, así como también los difíciles primeros días y semanas de lactancia, donde todos opinan, tu hijo/a llora, no se acopla bien al pecho y vamos tratando de meterte relleno… tu bebe esta perfecto! confía en tí, en tu naturaleza humana mamífera, toma a tu bebé, que tu pareja o familiares entretengan al resto de los invitados y practica, practica, practica… con amor y paz-ciencia cualquier lactancia puede ser exitosa… pero refúgiate si los primeros días te agobias, refúgiate con tu bebé son uno… tranquilidad y paz interna ante todo… haz lo que sea necesario para sentirla y transmitírsela.
Mujeres madres, hablemos de lo que no se nombra, cobijemonos unas con otras, hagamos tribu, en cada grupo de amigas, en las redes sociales, en las ciudades, comunas… que cada vez hayan menos madres puerperas sintiendose solas, desamparadas, sintiendo esas sombras abalanzarse sobre ellas sin saber qué hacer…
En compañía, cualquier sombra puede ser contenida, escuchada, vista… y aquí vamos con la linterna… alumbrándonos, mirando con amor cada pedazo de nuestro ser… creciendo a través de la maternidad, por un adulto más sano, que ahora con ese crecimiento, puede criar futuros adultos sanos, contenidos, amados.

 Ahá Mitakuye Oyasin (saludo lakota en versión femenina)  por todas las mujeres madres, ahá por nuestros grandes maestros, nuestros hijo/as....Bendiciones!




Pamela Labatut H.
Mamá
Psicóloga Clínica y terapeuta complementaria www.psicologiayflores.cl

21 junio 2017

Los Mayores mitos del sueño infantil



El sueño infantil es un tema que en la sociedad occidental está cargado de expectativas irreales.  La literatura puede ser hoy por hoy más extensa pero ciertamente llena de mitos y cargados de creencias personales con baja información certera de estudios científicos acerca de la realidad del sueño infantil. Nos preparemos o no durante el embarazo para saber lo que nos espera en cuanto al sueño de nuestros hijos, lo cierto es que no sabemos bien cómo es que se irá regulando de a poco el dormir de mi bebé a medida que crece y cómo también lidiar con el cansancio, la lactancia, las nuevas rutinas y un largo etcétera.

Hace 200 años aproximadamente que los bebés han empezado a dormir solos en sus cunas y/o en lejos de sus papás, en otros dormitorios. Son sólo 200 años versus  4 millones de años desde que el hombre comenzó a caminar erguido en lo que nos separó de los chimpancés (junto con otros temas por cierto).  En estos 200 años se han planteado un sinfín de propuestas para el sueño infantil basadas en un tema cultural, no de evolución humana (esto es grave) y en cero evidencia científica y sociológica, que han puesto a muchos bebés y familias en peligro de extinción de la naturaleza más primitiva de la raza humana y animal… la intuición y el instinto de supervivencia.

Es importante entonces, estar informados de lo que realmente se tienen estudios y de lo que evolutivamente como raza humana necesitamos para un desarrollo mental/emocional y físico realmente óptimo, lo que actualmente en la cultura occidental, implique dejar ciertas costumbres de lado y dar rienda suelta al cerebro mamífero que llevamos dentro.


Ayer y hoy la exterogestación es tremendamente beneficiosa a nivel emocional y de desarrollo neurológico





En éste artículo analizaremos los 2 principales mitos del sueño infantil que hoy en día se pueden leer en artículos, revistas e internet:

1. A los niños hay que “entrenarlos” para dormir, ya que no saben e incluso te manipulan: 

Los bebés humanos nacen inmaduros, más que cualquier otro mamífero, su cerebro al momento de nacer está a su 20%. Esto debido a la necesidad de que la cabeza pueda pasar por el canal vaginal. “Un bebé tiene en promedio 100.000 millones de neuronas, pero pocas conexiones neuronales. Éstas se irán multiplicando a medida que el niño crece, mediante la estimulación ambiental, sensorial, cognitiva y del movimiento.  A los cuatro años puede llegar a un máximo de 1000 billones de conexiones neuronales”.[i]

Entendiendo esta información evolutiva, es imposible que a un niño se le pueda exigir habilidades neuronales no desarrolladas todavía para adaptarse arbitrariamente a costumbres culturales sin ningún asidero sociobiológico que lo sustente. Los bebés NO poseen la capacidad neuronal para comprender ni menos adquirir de buenas a primeras una forma de dormir que es ANTI-EVOLUTIVA. Esto porque para nosotros como especie, es vital el cuidado absoluto del bebé para su supervivencia, esto sobretodo de noche y al dormir ya que filogenéticamente existe en nuestra memoria de millones de años, la vivencia de amenaza de muerte por parte de depredadores que se activa en niños Y ADULTOS durante toda la vida.

Un claro ejemplo de esto son los despertares nocturnos. Tanto bebés como adultos tenemos despertares nocturnos. Ellos son nuestro principal mecanismo de defensa ante una posible amenaza depredadora mientras dormimos y estamos desconectados y vulnerables. Recordemos que como raza humana llevamos existiendo 4 millones de años y esa memoria, esa impronta NO SE BORRA NI SE ENTRENA. Pueden confirmar esta premisa adquiriendo aplicaciones en el celular que detectan los despertares nocturnos y miden la calidad de sueño. Pruébenlo y compruébenlo. Ahora, ¿Cuál es la diferencia con los bebés? Que nosotros adultos, hemos adquirido a través del desarrollo cerebral de los años las habilidades para no despertarnos totalmente en cada despertar nocturno  y podemos volver a dormir fácilmente. Los bebés que han pasado 9 meses dentro del útero materno sin ningún tipo de amenaza depredadora, no tienen la capacidad de regularse emocionalmente y por lo tanto requieren de mamá u adulto significativo para hacerle SENTIR a través del contacto FÍSICO y emocional que está A SALVO. Los métodos de entrenamiento EVITAN el contacto físico, privan totalmente la sensación de seguridad del bebé y niegan la evolución humana de supervivencia, orientando el resultado a una cuestión social conveniente para fomentar la sumisión y dependencia de los seres humanos a los cánones sociales y moldear futuros adultos más manejables para la sociedad. La cultura del miedo y de la necesidad de aprobación social no está a la vuelta de la esquina. Está pasando aquí y ahora y se desarrolla desde estos actos antievolutivos apenas nacidos.


Los niños si saben dormir. Saben perfectamente y mejor que nosotros los ritmos de su cuerpo. Sin embargo nuestra misión es ayudarles a ese confort, proporcionando calor, contención y ciertas rutinas que ayuden a aclimatarse a la vida extrauterina. Ése es el punto. Estudios demuestran que el periodo evolutivo del sueño infantil hasta llegar a un sueño parecido al de adulto toma desde recién nacido hasta aprox 6 a 7 años de edad para su total maduración. Acompañar informadamente las etapas del sueño infantil es parte de la responsabilidad implícita de la ma/paternidad y no un mero tema de moda de crianza. Cuando nos informamos del desarrollo cerebral estamos formando futuros adultos con un óptimo desarrollo de habilidades emocionales/sociales/físicas e inteligencia de todo tipo. Es ahí cuando la evidencia comprobable de Daniel Siegel y otros expertos en el tema, demuestra que la autonomía y autorregulación de los adultos se desarrolla si está acompañada de una guía parental que propicia el buen desarrollo neuronal. Por último, queda demostrado en estudios científicos, los efectos nocivos de no atender al llanto de los bebés, que es la propuesta de cualquier método de adiestramiento.

 A continuación citaré sólo algunos de los principales estudios y sus consecuencias y evidencia científica que, dicho sea de paso, no menciona ni brinda y quizás ni sabe, ningún profesional  de la salud que fomenta estás prácticas violentas hacia los niños. Estos estudios han sido recopilados por María Berrozpe, PhD. y experta en sueño infantil: "Al llorar sin el consuelo de sus cuidadores, sus cerebros se inundan con hormonas del estrés que son neurotóxicas, como el cortisol (Blunt Bugental et al, 2003;  Gunnar & Donzella, 2002). Los opiáceos endógenos cerebrales, responsables de la sensación de bienestar, disminuyen con la tristeza (Zubieta et al, 2003) y los circuitos de dolor físico se activan (Eisenberger et al, 2003Panksepp, 2003). Con el tiempo, cuando estas experiencias son frecuentes y duraderas, la respuesta al estrés del cerebro puede verse afectada y producirse un exceso de sensibilidad y actividad (Anishman et al, 1998), produciendo una predisposición a la depresión clínica y la ansiedad (Barbas et al, 2003De Kloet et al, 2005Watt & Panksepp, 2009), malos resultados en la salud física y mental y envejecimiento prematuro y mortalidad (Preston & Waal, 2002). Un sentimiento de angustia persistente y frecuente durante los periodos sensibles de la infancia temprana reduce la expresión de los genes del ácido gamma-aminobutírico (GABA), lo que produce desórdenes de ansiedad y depresión a la vez que aumenta el riesgo de consumo de alcohol como respuesta de alivio al estrés (Caldji et al, 2000Hsu et al, 2003)". [ii] Sabemos a su vez que un correcto equilibrio de GABA evita respuestas agresivas y el desarrollo sano de control de impulsos durante toda la vida.

Por otro lado, a nivel  vincular hay un estudio de Middlemiss y colaboradores (Middlemiss et al, 2012) muy interesante que demuestra que tras tres días de adiestramiento se producía una desincronización significativa en los niveles de cortisol entre las madres y sus bebés. Mientras que los niveles de cortisol de los bebés no cambiaban a pesar de que dejaban de llorar, el de sus madres disminuía significativamente en cuanto sus hijos ya no lloraban. Esta desincronización significa en términos simples que la madre se desconecta afectivamente del bebé y con esto, todo el proceso intuitivo-sensitivo de supervivencia de la especie se altera. Se presume además que puede traer como consecuencia mayor taza de problemas vinculares con el bebé y emocionales de la madre, al no poder “leer” a su bebé con facilidad debido al efecto que genera en ella éste entrenamiento de sueño infantil, quedando a la merced de un vínculo más racional, albergando emociones contradictorias y pudiendo predisponer en mayor medida a depresión postparto y otros trastornos ansiosos,  de estrés y de ánimo. También observaron que, a pesar de que los niveles de cortisol eran iguales en los bebés durante los tres días de adiestramiento, estos lloraban significativamente más el primer día que el tercero. Esto simboliza lo que en psicología se llama la “desesperanza aprendida” la cual se define por aprender tempranamente que mis necesidades básicas de contención y afecto no serán cubiertas por mis cuidadores e incluso imprimen en muchos niños la sensación de no merecimiento de amor incondicional y atención por parte de quienes más aman.

2. Los niños pasados los 6 meses de edad deberían despertar máximo 1 ó 2 veces en la noche y dormir solos:
Esto lo dijo hace menos de 2 meses en una entrevista para un blog una neuróloga Chilena lo que me parece grave por decir lo menos, tanto por la periodista que desinforma como por la nula actualización de estudios de la profesional de la salud. Existe evidencia suficiente para demostrar, como expliqué en el mito anterior, que los despertares nocturnos son normales en los niños e incluso los adultos. Dicho esto además, se suman millones de cambios importantísimos a esa edad que enumeraré para no extenderme tanto (La info científica ya la dí). Importante destacar que mientras dormimos, procesamos todo lo vivido y aprendido durante el día, también las emociones, las cuales influyen y hasta determinan totalmente la calidad de nuestro sueño.

  • La mayoría de las mamás se reincorporan al trabajo a los 5,5 meses del bebé, lo que genera un cambio importante en la rutina y vínculo del bebé con su principal figura de apego. La mayoría reacciona demandando mayor atención en el día pero muchos de ellos, de noche, con mayor cantidad de despertares nocturnos, miedos, pesadillas, etc.
  • A los 6 meses los niños comienzan el proceso de encarnar mejor su cuerpo físico. Hay una serie de sucesos neuronales que gatillan una explosión de conocer y explorar todo lo que encuentran y el cuerpo físico y su “torpeza” motriz no siempre les acompañan, generando frustraciones que son procesadas durante el sueño, generando más despertares producto de depurar todo este contenido emocional y todas estas experiencias nuevas mientras duermen. Cabe destacar que lo seguimos haciendo de adultos cuando en el sueño mezclamos lo que nos pasó en el día, con fantasías y otros temas del inconsciente. 
  • A los 6 meses aproximadamente junto con las nuevas conexiones neuronales los niños terminan el desarrollo visual a nivel de adulto. Recién a ésta edad pueden ver con la misma nitidez que nosotros. Esto lo cuento sólo para captar la intensidad de coneiones neuronales que se están desarrollando a ésta edad, junto con la incorporación de la alimentación sólida que es también un hito re importante que se procesa en el dormir. 
  • A esta edad también muchos niños comienzan la sala cuna o a estar bajo el cuidado de una nueva persona o más horas con la persona que ya conocían, esto debido a la reincorporación laboral de la mamá sea dependiente ó independiente. Esto también genera una serie de nuevos aprendizajes y estímulos que se vivencian durante el día e influyen notoriamente en el procesamiento nocturno durante el sueño. 
  • Aproximadamente a los 8 meses se produce un fenómeno vincular denominado “la crisis o angustia de separación”. Esta etapa puede durar hasta más menos el año y medio, en algunos niños más, en otros menos, recordemos que todos los seres humanos somos DISTINTOS, sean niños o adultos, ojo con las expectativas. ¿Que pasa con esta crisis? El bebé se siente mucho más dependiente de su figura de apego y comienza a demandar (que no es lo mismo que una exigencia… una demanda es una necesidad afectiva básica) mayor contacto físico y con el desarrollo pleno de la visión, la sensación de que cuando la mamá o papá no está en su campo visual, éste ha desaparecido por completo y no tiene la capacidad neuronal (insisto mucho en esto) de razonar que simplemente está en otra habitación. Tampoco tiene la capacidad de discriminar tiempo, por lo que siente que se fue PARA SIEMPRE y no sabe que puede volver en 2 minutos de reloj. Esto le genera una angustia tremenda que por su inmadurez cerebral no sabe gestionar y requiere de un adulto sensible y empático frente  su inmadurez neurológica, para comprender, calmar, regular y reflejar lo que le está pasando “miamor entiendo que te hayas asustado porque la mamá salió de la pieza, pero sólo fui a buscar tu ropa y volví, ¿estás más tranquila ahora?” Decir eso con frecuencia, y siempre anticipar las salidas, despedirse CADA VEZ que uno tiene que salir de la casa, son medidas importantísimas para asentar las bases de un vínculo seguro que, en términos de sueño infantil, sufren un fuerte remezón en cuanto a la cantidad de despertares nocturnos. En ésta etapa lo general es que aumenten considerablemente hacia los 7 – 8 meses y disminuyan progresivamente a eso del año y medio.

Después de describir estos sucesos hacia los 6 meses de edad, más todos los temas a nivel familiar que se desarrollan en cada casa, en cada hijo, hija, etc. ¿Ustedes creen que es esperable y sobre todo NORMAL, un solo despertar a la edad de 6 meses?, ¿Y qué además, se les exija dormir solos en este proceso de tantos cambios que viven? Es vital cambiar el paradigma de lo que es normal en el sueño infantil y lo patológico. Los despertares nocturnos (2, 4, e incluso 7 veces) a ésta edad son NORMALES. Lo patológico es más bien exigir, fomentar y viralizar expectativas irreales acerca de cómo deben dormir los niños a ésta edad. O sea, lo patológico es lo que los profesionales de la salud y las costumbres culturales adultocéntricas están promocionando.

Sigo. Debemos comprender que el sueño al ser un proceso evolutivo, como todo proceso neuronal que viven los niños, hay que acompañarlo, eso lo ve cada familia. Se colecha o se duerme cerca o se duerme en la pieza de al lado y se acompaña todas las veces que sea necesario para entregarle seguridad a ese bebé en desarrollo.  Sin embargo, las expectativas centradas sólo en la comodidad del adulto no son compatibles con un desarrollo neuronal saludable. Ser padres nos invita a re-plantearnos las cosas, a mirarlas desde nuevas perspectivas, a poner en tela de juicio los mandatos heredados por nuestros padres y crear nuevos modelos de crianza basados en lo que nosotros sentimos como mamá, como papá y como pareja (tú, yo y nosotros… hay 3 entidades). Necesitamos validar que cada miembro de la familia se sienta cómodo y escuchado. Tener un hijo es un terremoto grado 10 para la pareja amorosa, y conversar sobre los estilos de crianza y las expectativas que tenemos es fundamental para llevar los cambios naturales de la crianza de los hijos a un nivel saludable para todos. Cuando nos planteamos nuestras metas con los hijos (quiero un hijo feliz, inteligente, etc…) tenemos que ir al cómo voy a promover eso. Porque muchos se quedan en la meta pero no dimensionan que el “cómo” es la clave de todo.

Estoy segura que la mayoría de los padres que han considerado o incluso aplicado ciertas técnicas conductuales de ignorar el llanto de los niños u obligarlos a dormir solos, lo hacen con la mejor de las intenciones para cumplir con estas metas. Plantearnos los pros y contras de cómo educamos es menester de todos como papás y como sociedad, al comprender que estos niños serán los futuros adultos del mañana.  Comprender la evolución de la maduración neuronal de otro ser, nos lleva a buscar entonces otras formas de poder llegar a la misma meta, pero potenciando ese desarrollo, no entorpeciéndolo con métodos que vemos, más allá de que no tienen ningún sustento científico  ni evidencia sociológica de la evolución de la especie humana, son simplemente técnicas fundadas en la idea de forjar futuros adultos moldeables para los propósitos de dominación y poder que tienen a varios países hoy con crisis sociales, aumento de enfermedades mentales, tazas de suicidio por las nubes y un alto etc.

Plantéate cómo llegar a tus metas en la crianza de tus hijos, sé protagonista de su desarrollo, potencia sus habilidades, empatiza, pon límites como te gustaría que A TI te pusieran (a nadie por sentido común le gusta que le pongan límites con faltas de respeto ni violencia) y sobretodo, hazlo desde el sentir al otro, no desde la razón. Nos han enseñado a pensar tanto, que nos hemos ido desconectando del sentir, y sentir es lo que nos hace más humanos y nos lleva al crecimiento personal. Sentir es lo que nos conecta con los demás, con nosotros mismos y con lo que puedan estar necesitando afectivamente nuestros hijos. Razones siempre habrá, opiniones siempre habrá, pero cuando uno se conecta con sus hijos, sintiéndolos… incluso para decir “necesitamos un poco más de límites a la hora de almuerzo”, incluso ahí, ya es una ganancia para ambos lados si se hace en consciencia y respeto.



Pamela Labatut Hernández
Psicóloga Clínica y Psicoterapeuta
Terapeuta Complementaria
Especialista en sueño infantil
www.psicologiayflores.cl






*Si vas a compartir éste artículo, debes citar la fuente, se prohíbe la reproducción parcial o total sin citar a la autora.






30 mayo 2017

Duelo gestacional, un duelo invisible para todos

Este duelo existe
Este duelo existe
Tenía 12 semanas cumplidas cuando me senté en esa fría camilla para la eco doppler. Mi marido y mi hijo estaban conmigo y con ella, con el "puntito", esperando verla, seguir soñando, seguir construyendo ideas de lo que iba a venir. Creo que nadie se imaginó lo nerviosa que estaba, suelo pasar desapercibida y autorregularme bastante bien en ese tipo de situaciones.

Y ahí la vimos.... chiquitita, dormida.... su cuerpo sin movimiento me habló de inmediato, y al unísono con mis sentimientos el doctor me dice "No se ve bien la cosa.... no hay latidos". Mi marido me apretó la mano y lanzó un suspiro que todavía me hace doler el pecho. Mi hijo de 3 años preguntó "¿y el puntito?" y yo sólo sentí/pensé "Ahora entiendo todo" y suspiré.




De inmediato la seriedad del doctor, ginecólogo perinatal, salió al paso: "Son cosas que pasan, es común". ¿Realmente uno quiere escuchar eso en ese minuto? La dificultad para sostener ese tipo de comentarios me embargó y me bloquié. No pude hablar más hasta que salimos de ahí a reversar el pago de la doppler y transformarlo en una ecografía transvaginal normal. Mi sensación de "yo sabía" con "no puedo creerlo" era intensa, e iba increccendo a medida que la secretaria se demoraba con el reverso del dinero de la eco.
Mi marido me abrazaba y se le caían las lágrimas, no sabía bien tampoco que decirme, yo miraba al vacío, incapaz de conectarme mucho con nadie, para así no caer destruída en el suelo de la sala de espera, repleta de mamás con sus vientres gigantes rebozantes de amor y vida. Vida que yo ahora ya no tenía.

El duelo gestacional es el duelo más invisible de todos, es invisible porque es hay que hacer el duelo de lo "no nacido": tu bebé, pero junto con el/ella, todos los sueños que como familia estabas construyendo y que se demoronaron en un segundo.
El duelo gestacional es un duelo puerperal, es decir, un duelo de un hijo o hija y un puerperio a la vez. El combo, el pack más intenso que he vivido en mi vida. Los estudios y la evidencia demuestran que los dolores más fuertes para una persona suelen ser: la muerte de la pareja, la muerte de un hijo, la muerte de los padres y las rupturas amorosas. Dentro de los momentos más intensos de la mujer está la maternidad, un embarazo que en sí es una revolución hormonal y dentro de la maternidad el momento más potente a nivel hormonal y emocional suele ser nombrado como el post-parto o puerperio inmediato, la etapa inicial de los primeros dos años como mamá. ¿Qué duo no?
elena_duelo
La edad gestacional al momento del duelo y su invisibilidad social
Básicamente desde la construcción social, desde lo que se habla y lo que no se habla, hay tres grandes maneras de comprender el duelo gestacional y las consecuencias que esto trae a las madres, familia y entorno. Los trimestres del duelo. La pérdida gestacional es un duelo invisible para la sociedad, y desde ahí, la posibilidad de empatizar se reduce, porque simplemente sigue siendo un tema tabú. Necesitamos urgente como sociedad, como profesionales de la salud y como ciudadanos pensantes sintientes, viviendo en comunidad; que se visualice esta realidad que afecta diariamente a tantas familias. El porcentaje de pérdida gestacional para una mujer en etapa fértil de la vida está entre el 30 y 40%. Se habla de que la mayoría de las reglas abundantes que han demorado más de lo normal en llegar, son pérdidas espontáneas. A esto sumémosle la enorme presión de que al no ser "vistas" ni nosotras con nuestro dolor atemporal (¿Un duelo tiene tiempo? porfavor!), ni nuestro bebé, entonces hay que "seguir funcionando". No hay un derecho irrefutable por ejemplo, a licencia post duelo gestacional. Generalmente se nos da licencia, pero eso depende del jefe, del doctor... en definitiva, de otros.

Primer trimestre, el bebé menos "visto": Cuando vivimos un duelo gestacional de pocas semanas, generalmente menos de 12 semanas de gestación, nos enfrentamos a la realidad de que muchos nunca supieron que estaba embarazada.Pocos saben y los que saben a veces suelen tratar, desde los mismos recursos que la sociedad ha entregado para visibilizar este tema, darnos aliento diciéndonos algunas frases poco acertadas: "que bueno que era chiquitito, imagínate con panzota y lo pierdes, eso si que debe ser terrible, al menos no alcanzaron a ilusionarse tanto", "bueno pero era apenas un puntito, no te preocupes que tendrás otro", "ahhh pero tenías poquitas semanas no más" "Pero no había bebé, era un saquito vacío". "pucha, pero mejor que haya pasado altiro que con un embarazo más avanzado, tuvieron suerte". Pongo en cursiva las palabras que más nos hieren en ese minuto. Les reitero el cuidado con el cual necesitamos ser contenidas en un duelo puerperal. Ciertamente cuando se pierde un bebé de pocas semanas no es lo mismo que un un duelo de un embarazo avanzado, un embarazo con pronóstico fatal, o una muerte de un recién nacido. Sin embargo, el dolor está igual que en las otras situaciones, la ilusión fue la misma, el sentir en todo tu ser, las transformaciones y cambios propios del embarazo también fueron potentes. Pudimos haber tratado de embarazarnos 1 mes, 1 año, 5 años... Nuestros hijos comienzan a tomar vida desde nuestroas primeras ilusiones. No todo lo real es tangible. Un mayor o menor tiempo de embarazo nada tienen que ver con la cantidad de amor que podemos llegar a sentir desde el primer día. El tiempo es arte, son sincronías de la vida, es una ilusión que el tiempo es lineal. Dejemos esa información arbitraria y nociva de lado y conectémonos con los tiempos del corazón, un tiempo que no es cronológico, es incondicional y universal.

El bebé en camino: Entre las 12 y 22 semanas ya hemos comenzado a contarle a casi todos los cercanos, amigos y familiares. Las eco pueden mostrar el sexo del bebé y el nombre ya empieza a barajarse o asentarse. Generalmente aquí la gente no sabe bien qué decir, ya que es un bebé ya formado, no se puede invisibilizar como los más pequeños, pero igual las palabras de consuelo o contención se repiten muchas veces. En esta etapa del duelo perinatal, hubo más concreción de estos sueños y por ende el duelo en sí tiene momentos de nostalgia mucho más marcados por eventos a recordar como alguna compra, arreglos de la pieza, pataditas del bebé, etc. Hay un proceso de recordar todos esos momentos que resulta tremendamente doloroso porque simplemente no sé bien qué hacer con ellos y el nivel de nostalgia puede ser aún mayor que el de los bebés perdidos en las primeras 12 semanas.
En un artículo de la Revista Chilena de Ginecología y Obstetricia en el 2011, donde se expone el alza de muerte perinatal, se especifica: "La mortalidad perinatal considera las muertes ocurridas entre las 22 semanas de gestación y los 27 días posteriores al nacimiento." Yo me pregunto "Y donde están considerados entonces los bebés entre las 0 y 22 semanas?" No están. Al principio no son bebés, son embriones, no cuentan, ok, pero luego ya van formando la placenta y tienen claramente aspecto de bebé. Pero aún así, no son considerados. Ésto representa la imposibilidad que hemos tenido de cambiar la forma de abordar el duelo gestacional. Como es esperable las pérdidas gestacionales antes de esa brecha, entonces no se les investiga mayormente. Necesitamos esa investigación! Quizás la ciencia no lo hace, pero y ¿si lo vemos más integralmente con otras medicinas avaladas?. Pero aquí no todo es ciencia, se trata de naturalizar este tema y poder ser vistas como madres de hijos no nacidos en el afuera, pero si vivieron en nuestro vientre y de ahora en adelante en nuestro corazón. Sí existieron.
Imaginemos por un segundo que finalmente escuchamos la propuesta de los Mayas y consideráramos el tiempo como una sincronía y no una construcción lineal y arbitraria para organizar nuestra vida y día a día. Desde esa mirada mucho más conectada con los ritmos naturales de la tierra, las estaciones y el funcionamiento del universo, nuestros hijos no nacidos tendrían un lugar clavado en la sociedad, como es en el templo budista de Hase-dera, en el pueblo costero de Kamakura, Japón, donde existen más de 50 mil estatuas de Jizo, para honrar a los niños no nacidos. Cada año, miles de mujeres madres van a visitar estas estatuas y procesar sus duelos, encontrar paz interior y darles un lugar en su corazón y en sus familias.

Los bebés en la última etapa gestacional: Perder a un bebé dentro del vientre de más de 22 semanas en es sí, uno de los escenarios más complejos de vivir dentro del duelo puerperal. Mi cuerpo ya se ha preparado para lactar desde sus inicios (por poner uno de los ejemplos más evidentes a nivel físico) sin embargo al no tener la posibilidad de amamantar a mi cría... mi leche se transforma en llanto, y mis cambios físicos tan elocuentes son muy complejos de sostener. Hubo una preparación, un gasto emocional, energético... una inversión de tiempo y dinero que al ser tan tangible, nos remece muchísimo, pues todo lo tangible nos golpea cada vez que transitamos por los procesos de sanar éste duelo. Generalmente también hemos vivido un escenario de duelo anticipado, puesto que en varias ocasiones ya nos han advertido que "en cualquier momento se puede morir", pero aún así, no hay cómo prepararse para algo desconocido, con tan poca información, receptividad y visibilización como en éstos casos. Tiendo a pensar que vende mucho más la noticia trágica en la TV y medios, que la información empoderadora, respetuosa de nuestros ritmos, cuerpos y procesos de qué es y de que se trata finalmente el duelo gestacional.

eresunabellamadre
Para la mayoría de nosotras, resulta extremamente doloroso ver nuestra panza abultada sin nuestro bebé en brazos. Unas con más, otras con menos, mirarnos cada día desnudas y recordar esa vida dentro de mí, nos estremece y nos obliga a tomar todas las herramientas con las que contamos hasta ese minuto, para sanar este dolor, este dolor de todo lo que fue y lo que no llegó a ser. Necesitamos más herramientas, necesitamos ser vistas y ser abrazadas, contenidas y cobijadas. 1 mes, 6 meses, 1 año si es necesario. El duelo es atemporal, subjetivo, y necesitamos que entiendan eso. Pero muchas veces no pasa. Somos invisibles igual que nuestros hijos/as y sin duda una parte importante del primer tiempo de duelo es querer morirse con ellos. Y luego, si nos empoderamos, si nos llenamos de recursos, de ayuda, de apapachos y contención, si además le podemos brindar al cuerpo el proceso de des-traumatizarlo de todo lo vivido (recordemos que luego de la vivencia viene el aborto espontáneo, un nuevo trauma, o un legrado, otro tipo de trauma físico) volvemos a decirle SÍ a la vida. Pero pasa, ufff sí que pasa. Y está bien. He descubierto que una parte de nosotras SI muere con ellos, y luego renacemos, luego somos nuevas mujeres... y eso, es un regalo. Pero para poder saborear ese regalo, hay que haber recibido apoyo, ayuda, recursos y contención. Sino, no lo veremos.
A todas las que hemos pasado por esta experiencia, necesitamos un cambio de paradigma, un cambio que nos ayude a vivir nuestros duelos de mejor manera, de manera saludable. Para eso, es necesario que nosotras mismas validemos nuestros embarazos y nuestros hijos e hijas que hoy viven en las estrellas. Ponle un nombre, dale un lugar, sí tiene un rol y un número de hijo. Una vez que nosotras les demos cabida en nuestra historia, en el árbol familiar, y en nuestro corazón, podremos hacer que las voces de los que no pudieron hablar hacia afuera de nosotras, se escuchen, y se escuchen fuerte! porque sin duda alguna, vinieron a decirnos algo, a enseñarnos algo y vivir ellos mismos, algo. Encontrar ese mensaje es una de las experiencias catárticas más enriquecedoras que como mamás de esos bebés con alas, podemos vivir, trascendiendo todo tiempo, todo lugar, encontrándonos ahí donde no hay ninguna frontera, sólo existe y cabe el amor incondicional...eso es finalmente, el gran amor de mamá.
“Cuando se produce una pérdida algo cambia en tu interior, no volverás a ser jamás quien eras. Algo de ti se ha ido con ese ser y algo nuevo dentro de ti emergerá con fuerza, acógelo. Ese es el regalo que te ofrece el ser que se fue y que ahora vive en ti” (Virginia de la Iglesia)
Las abrazo, nos abrazo, hablemos, debatamos, sostengamos el pulso por todos esos corazones que un día dejaron de latir, que se escuche fuerte el sentido que han transmitido a nuestras vidas y los grandes aprendizajes que nos han dejado.


duelo_gestacional_invisible
Escrito por:
Pamela y Julieta Luz, mi hija de las estrellas.
Esta va para tí.

09 mayo 2017

Dejar de ser pareja amorosa cuando sé es pareja parental




Francisca y Leo llegan a mi consulta para poder llegar a ciertos acuerdos con sus hijos luego de poco tiempo de haberse separado. La primera sesión fluye con bastante tensión, el poco tiempo que llevan separados da cuenta de varias heridas que cada uno lleva, cicatrices notorias y otras claramente invisibles al ojo corriente, no así al clínico. Y no es que YO como soy Psicóloga Clínica soy la única que lo puedo ver... es que cuando se trabaja hace casi una década todos los días atendiendo adultos con problemáticas ligadas a crianza y problemas amorosos... hay ciertas cosas que has ido aprendiendo... principalmente porque me declaro adicta a aprender de mí misma y secundariamente porque me gusta muchísimo el lenguaje no verbal.

La pareja comenta la necesidad de llegar a acuerdos luego que habían intentado con consejos, indiferencias, peleas, terapia anterior y no lograban llegar a puerto. Cada uno sostenía estoicamente su postura. Desde el dolor, es lo más lógico, reflexioné para mis adentros... 
A medida que avanzaba la sesión, me iba percatando lo difícil que resulta poder brindar sólo mediación de acuerdos, brindar sólo lo que me están solicitando... cuando claramente hay duelos no resueltos que necesitan sanar PARA que así, se pueda llegar a acuerdos. 

Ese día él se va más contento que ella. Los puntos que no quería transar ella, tampoco los quería debatir, se notaba intensamente afectada y era el lugar menos oportuno para abrir ese proceso, delante de la persona que menos ella se permitiría mostrarse vulnerable. Cuando se van, la abrazo fuerte, la miro... él no lo nota, le digo "te siento"... hazte un cariño éstas semanas, porfavor. Me mira emocionada y se va. 

Lo más complejo de trabajar con parejas es ser 100% equitativa. Que ambos sientan apoyo y a la vez que no me pongo en ningún lugar más que en el otro. Es realmente un trabajo muy intenso para un terapeuta, estar doblemente consciente de las propias pautas y creencias, dejarlas esa hora y media de sesión totalmente de lado (se puede por cierto) y conectar, conectar, conectar. Comprender... unir y encontrar esos lugares comunes, esos puntos de encuentro... esas vivencias que tuvieron ambos que los llevaron en algún minuto de sus vidas a amarse tanto y estar juntos, hacer familia y reirse sin preocupaciones. Eso se puede conectar, para hoy resignificarlos en pro de las necesidades actuales. Pero para eso al menos hay que pasar por el filtro de cómo está cada uno llevando el duelo.
No siempre se necesitan terapias eternas y complejas, millonarias y 3 veces por semana. Sobretodo si te enfocas a detectar los recursos de cada uno, fomentarlos, potenciarlos, darles tareas con esos recursos, y que haya complementos recursantes también... como la terapia floral, el reiki, etc. 
No hay nada más sanador que tu terapeuta te haga sentir efectividad personal... y eso es una de las virtudes más tremendas que he visto en las flores, y me encanta potenciarlas. 
Ésta vez se van sin flores.

Llega la segunda sesión... más intensa aún.. comienzan a salir inevitablemente recuerdos y momentos pasados de la relación... solos, sin pedirle permiso a nadie, sin temor... un ambiente callado y calmado está siendo testigo de aquellas sombras que comienzan a dejar sus mentes y cuerpos... 
Esas vivencias claman liberación... es como si de pronto ya no quisiera que doliera más.... ella se abre... él se sorprende... él le hace una pregunta clave... acompaño suavemente, que ni me vean, pero que sepan que si llegó el momento de sanar, éste es el lugar más seguro para abrir los corazones... se miran a los ojos, uno le pide perdón al otro... mientras lo hace... ojos llorosos comienzan a evidenciarse.... la energía se sigue expandiendo... sigo sosteniendo callada y serena, que ni me vean... que no se distraigan conmigo... de pronto se hace necesaria una pequeña y breve intervención... el que menos sentía que necesitaba sanar comienza a soltar... y suelta suelta y el otro mira... y en esa mirada vuelve a haber amor... no amor de pareja, amor de... empatizo contigo, te veo, al fin veo eso que tantas veces me dijiste y nunca ví... cerramos, nos abrazamos... suspiros varios y gracias de ambos lados... a lo que enfatizo... gracias por confiar... se van agotados y con cierta paz... 

Tercera sesión... escucho risas en mi living mientras termino con una paciente... si, son ellos, ya llegaron.. se están riendo?! Minutos más tarde... salgo de mi consulta y los veo conversando animadamente... era real!
Entran a la sesión y me cuentan que habían ido a mediación. No lograban llegar a acuerdo pero algo pasa... uno dice "no doy más con esta guerra" espera al otro al termina la mediación y comienza la conversación... bajó la guardia... el otro sin darse ni cuenta también inmediatamente la bajó. "Hemos llegado a acuerdo" me contaron al unísono.

La sesión avanza con un optimismo que se palpa en el aire, me emociona y me deja boquiabierta los acuerdos a los que han llegado. Se han enfocado en la solución, ya no son enemigos, sino "colegas" trabajando para el mismo fin, el bienestar de sus hijos y el propio, pues uno no puede brindar una energía de salud mental si no se cuida y se ocupa de sí mismo.

Una separación, (sean matrimonio o no... da igual) cuando se tienen hijos, impacta en nuestra vivencia en todos los niveles: como familia entera, como pareja parental, como pareja amorosa y a los hijos en total y cada uno por separado. Se necesita trabajar en todas esas áreas

La base segura la ponen los padres, la base segura debe trabajar en su propia seguridad como pareja amorosa Y como pareja parental que ya vemos, no es lo mismo. Esta es una historia real, muy recurrente y para beneficio de ellos y de sus hijos, termina bien!, se dieron el tiempo de trabajar en su relación ya no siendo pareja amorosa, sino desde la construcción de la familia como son ahora, padres de los mismos hijos queriendo lo mejor para todos.


Pamela C. Labatut H.
Psicóloga Clínica - Psicoterapeuta
Terapeuta Floral Acreditada - Terapeuta Holística









14 octubre 2016

Círculo de Mujeres #Terapeutico #Maternidad 23 de Octubre 9:30 am.



"Si la maternidad, en todos sus procesos, fuese respetada, visible y validada por la sociedad, ¿cómo sería tu maternidad?"
¿Hagamos un círculo? y compartamos todo esto que nos pasa cuando estamos en etapa de intencionar nuestros bebés, de embarazos, de duelos gestacionales, de crianzas, lactancias, de hacer pareja, de hacer familia!!! que te parece que hablemos!!! digamos aquí en la intimidad del círculo, lo que ya no podemos callar, aquello que ya nos disgusta, que nos incomoda... los ropajes de sumisa, abnegada mujer, puede que a varias le estén dando urticaria, como que ya no va! y también para muchas los de mujer superpoderosa, fuerte, que se las puede todas!...  basta!! En los círculos de mujeres sobre maternidad nos encontramos con que todas estamos tan cansadas de estar aisladas unas de otras, de comunicarnos vía whatsapp todo el día con nuestras amigas para sentir cobijo, calor, compañía! para escapar un rato de la rutina! y es que nos necesitamos! porque con la cantidad de cosas que tenemos que hacer al día, con todo lo que le tenemos que rendir al jefe, a la familia, amigos, pareja, hijos... no dá! No da para hacer tribu.Y si bien es cierto que no es una exigencia muchas veces explícita la de rendirle a todos, sí es evidente desde nuestra memoria ancestral, la sobrecarga de conductas impuestas por la sociedad de cómo comportarnos con todos los demás, por lo que hoy, comportarse de manera más auténtica a nuestros sentires y menos tratando de agradar o cuidar al resto, es algo que se siente, se vive y se condena en el inconsciente colectivo como una traición y deslealtad a la herencia, al sentirse perteneciente a (familia, cultura, etc). Si traiciono, me excluyen. Encrucijada!!! ¡¿Que hacemos?! Perpetuamos mandatos, perpetuamos lo no saludable.

¿Pero y por qué necesitamos hacer tribu? Pues las mujeres antiguamente siempre estuvieron reunidas en tribu. Criaban juntas, trabajaban juntas, se acompañaban constantemente, lo que hormonalmente sincronizaba sus ciclos menstruales y nos genera mayor producción de ocitocina. Esa hormona tan importante para nosotras puesto que está directamente vinculada con la regulación emocional y la disminución del estrés, es la hormona del amor que se activa en los orgasmos, partos y lactancias Es clave!. Para una mujer, estar en compañía de otras es invertir en salud mental/emocional/física y espiritual. Cuando hablamos unas con otras, nos comprendemos mejor a nosotras mismas, nos reflejamos en las otras historias y adquirimos mayores recursos y herramientas para lidiar con todo lo que nos pasa. En los círculos siempre se entregará información empoderadora de todos nuestros procesos, sentires y ciclicidades, de manera que podamos seguir profundizando y transformándonos luego de salir de nuestra tarde juntas.  Todas somos iguales, en los círculos no hay etiquetas, exigencias, ni una es más, ni una es menos, porque estamos sentadas a la par con la otra y todas hacia el centro... ya veremos que se trabaja en el centro. 


Los círculos son intensos, trabajamos con herramientas terapéuticas muy diversas y potentes y nos vamos muchas veces con tareas para la casa, para generar un cambio tal, que de una buena vez, nos sintamos más sinceras, libres y resueltas con nosotras mismas. Auténticas. 

Miraremos la relación con nuestra madre y como desde ahí nos relacionamos con la maternidad... miraremos la relación con los padres y la pareja que vimos o no vimos en papá y mamá, para mirar desde ahí nuestras relaciones amorosas... Miraremos con profundo amor nuestras heridas de infancia, para sanar y desde ahí construir maternidades conscientes, imperfectamente perfectas, placenteras. Este círculo lo construimos todas, porque somos nuestra propia medicina y cuando se asiste a un círculo de mujeres, uff que queda claro eso!








Vengan solitas, tener este espacio de autocuidado es importante. Si tienen bebés que ya gatean bastante o caminan se hace muy difícil realmente ESTAR en el círculo, difícilmente podrán participar y las quiero aprovechando este espacio!.


¿Cuando? 23 de Octubre, 9:30 am. en punto!
Cada círculo será de 10 mujeres máximo. Inversión: $20.000 la duración es de 4 horas aprox.  Para reservar tu cupo se transfiere a mi cuenta. Pídeme los datos al mail más abajo. *No se reserva cupo sin abono, para así darle espacio a otras mujeres. 
Inscripciones al mail: contacto@psicologiayflores.cl 
Lugar: Rancagua, centro Alma Paz

Abrazos y besos de luz de luna!




Pamela C. Labatut Hernández
Mujer y Mamá
Ps. Clínica y Psicoterapeuta femenina
Terapeuta Floral Acreditada
Terapeuta Complementaria


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